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viernes, 13 de abril de 2018

Río

De espaldas al río
Aguas quietas
Espíritu agitado
Por cada crisis
Una grieta
Mis puños caen
Como si estuviesen deconstruidos.
Sí, como las palabras
Que con corporalidad se
Acumulan en mis nudillos
Cuando por fin decido
Voltearme, los hundo en el río
Y ya no son los mismos.

Quiero oir mis huesos
Q u e b r á n d o s e
Por favor, debo escuchar el dolor.
Ver mis dientes caer
Con propiedad en el barro creacional.
Soy mujer y puedo performarlo a veces,
Quiero sentir mi grito
Plasmado en la tierra,
Que este provenga de lo más hondo.
Que los gusanos se manifiesten antes.
Tengo rabia y hay una necesidad de
Verme destrozada.

Crisis por montones.
Intentos fallidos.
Decir la verdad no siempre es bueno.
Pastillas para mí,
Muchas pastillas para mí.
De espaldas al río que fluye
No me lleva. Es su quietud.
Soy yo y mi hiperansiedad.
Y el río? Sigue allí. Yo no sé si soy otra.

2 comentarios:

  1. Es tremendo el sentido del poema, la desolación,la búsqueda del ser, el intentar ser mejor dicho.
    Palabras certeras, que se clavan.
    Precioso tu poema María José!

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  2. Gracias por el paso de mi blog.
    De nuevo pasao por tu blog
    Gracias por tus entrdas y comentarios

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